mayo 7, 2022
imagen brecha en la paret

Es una muestra más de todo el camino que tenemos por recorrer todavía.

Es estremecedor que a estas alturas exista todavía un elevado porcentaje de mujeres que cobren menos que los hombres por trabajos de igual valor.

La incorporación de la mujer al mundo laboral ha sido y sigue estando todo un reto.

Partiendo de la base de que estamos ante un problema de toda la sociedad, hay que tener en cuenta que no en todas las familias se ejerce la corresponsabilidad.

Entonces, la carga de la mujer se vuelve más pesada; no sólo porque tiene una doble jornada; sino porque todavía tiene que demostrar más enconadamente que es una buena profesional porque se la cuestiona muchas veces más que a sus compañeros.

Añadiendo además que existe un componente de educación (la que ella misma y los que le rodean han recibido) que también influencia a niveles de comportamiento subconscientes y que son más difíciles de corregir.

Así pues, venimos de dónde venimos, y tal y como estamos; todas las medidas son necesarias. Sean cuotas, registros retributivos, auditorías salariales, medidas de conciliación y corresponsabilidad o planes de igualdad.

Al menos, nos harán reflexionar y detectar negro sobre blanco el ambiente que se respira implícito de desigualdades que vivimos silenciosamente.

Cada cierto tiempo nos extrañan situaciones dramáticas de violencia contra las mujeres. La violencia es la extrema manifestación de la desigualdad. Es la punta del iceberg de todas las acciones silenciadas y consentidas de tratar a la mujer, sea en la familia o en el trabajo de forma injusta.

Pequeños gestos de creerla sólo destinada a los cuidados, trabajos secundarios, menospreciados y farragosos ; de ocultarles las virtudes, la dedicación, el esfuerzo y la valentía.

En el entorno laboral, en ocasiones se detecta que en trabajos de igual laboral (por ejemplo la categoría de farmacéutico y de veterinario en un convenio) tiene un salario más alto la categoría en la que suelen trabajar más hombres. (en este convenio por ejemplo eran los veterinarios, en lugar de las farmacéuticas). Poco a poco se trabaja para corregirlo.

Otras veces, vemos que la brecha salarial viene dada porque la mujer en la entrevista de trabajo se ha conformado con un sueldo más bajo; o porque en el transcurso de la carrera no ha pedido los aumentos de sueldo que sus compañeros sí han pedido. O porque por amiguismo se ha establecido un sueldo más alto entre los compañeros que después del trabajo han ido juntos a tomar algo y finalmente han promocionado a un compañero en lugar de una compañera.

Alerta pues, porque rendijas hay muchas; todo está relacionado. En este caso, la brecha del ocio ha comportado de rebote una brecha salarial porque se ha impedido una promoción a la mujer que ha ido después del trabajo a recoger a los niños en lugar de ir a tomar una cerveza como el compañero .

Así que, entre la maraña del día a día, a veces es necesario no perder el norte, buscar el equilibrio; recordar dónde estamos y qué podemos hacer para vivir en un mundo mejor y respetarnos a nosotros mismos. Seguiremos en este camino, superando obstáculos porque vale la pena.

Photo by Tim Mossholder on Unsplash