mayo 7, 2022
A lo largo de nuestra vida, muchas mujeres hemos oído o actuado movidas por el síndrome de la impostora.
¿Ha oído hablar de ello? No nos hemos atrevido a presentarnos a un ascenso profesional, oa realizar actuaciones de visibilidad porque pensábamos que habría alguien mejor para acceder, o que nuestros logros eran insuficientes. A menudo, no nos hemos permitido cumplir nuestros sueños.
Hay estudios que indican que las mujeres sólo se presentan a ofertas laborales cuando cumplen al menos el 90% de los requisitos. En promedio, los hombres se presentan cuando reúnen un 60%.
¿Te han cortado las alas alguna vez? ¿O te las has cortado tú? Ha llegado el momento de creértelo. Simplemente, hazlo.
Nos faltan referentes femeninos y, aunque cada vez hay más productos culturales que nos lo explican -libros, películas, cuentos…- es un trabajo que debemos hacer nosotros para las nuevas generaciones, y para nosotros mismas.
Es necesario que tengan ejemplos de mujeres en el campo de las ciencias, el deporte, la tecnología… Porque eso les abrirá un mundo. Sin referentes para las niñas, es difícil que haya vocaciones y sueños. Enséñeles que ellas PUEDEN, que nosotros PODEMOS. Que vean a mujeres que no renuncian a sus sueños, que lo normalicen. Que quizás se equivocan, tienen obstáculos, pero que se levantan y lo vuelven a intentar. ¿Te atreves?
Quiero un futuro mejor para todas nosotros.
Donde nos miren el brillo de los ojos en lugar del peinado.
Donde nos animen a volar alto en lugar de cortarnos las alas.
Quiero que no creemos vulnerables cuando se nos nieguen los ojos, sino mujeres fuertes con capacidad para afrontar los errores y transformarlos en retos.
Anhelo el día en que las personas estemos atentas a nuestras palabras y no a nuestras vestimentas.
Percibo que todavía existen unos estereotipos que no favorecen ni a niños, ni a niñas. Sin embargo, está en nuestras manos construir un nuevo camino para mejorarlo: rodearnos de gente que sume, escoger nuestro camino o alejarnos de rencores son herramientas para construir un futuro más respetuoso.
Gracias a mujeres increíbles he tenido la oportunidad de poder fijarme objetivos sin autolimitarme, y he conocido el poder de la sororidad. Decide, sé feliz, porque es tu camino. No desfallezcas.
Mucha suerte y adelante!
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